La Torre de San Niccolò está en piazza Poggi. La puerta, hoy aislada de las murallas, se construyó en 1324 para defender el Oltrarno.
Es la única torre florentina que no ha sido rebajada respecto a su altura original. Conserva un evocador camino de ronda acondicionado para vecinos y visitantes. Unos 160 escalones llevan a la cima, con una vista de 360 grados y perspectivas poco conocidas de Florencia.
El recorrido se recomienda también a niños y adolescentes: la subida se convierte en un viaje en el tiempo que termina con una visión nueva y sorprendente de la ciudad.